¿AMOR?

Con el mes que comienza y después de haber pasado la época de depresión invernal, un tema que ha comenzado a aparecer hasta en la sopa es el tema del amor. De hecho, hace un par de días me preguntaron mi punto de vista sobre eso, para ser mas exacta, me preguntaron si realmente creía en el amor. La verdad pensé muy bien mi respuesta porque siendo honesta creo que el dar un SÍ o un NO a secas es muy arriesgado sin saber exactamente a que se esta refiriendo.
Dicen que en ese tema no existen tonos grises, es decir, se cree o no se cree, pero hay que tomar en cuenta que “amor” es una palabra bastante extensa y mas compleja de lo que muchos en la actualidad pueden comprender.

La verdad siempre he sido una sentimentalista de lo peor y tal vez por eso mi respuesta hasta el momento ha sido mas una afirmación que un no. A diferencia de muchas personas que creen que el amor es solo una reacción química, yo creo que va más allá de eso, creo que es una parte esencial de nuestra humanidad.
Erronemanete durante mucho tiempo se ha ido catalogando la palabra amor en términos románticos y de pareja, sin embargo hay que recordar que no solo por tu compañero del momento o de vida, se puede llegar a experimentar ese sentimiento.

El amor no tiene que ir enlazado a una persona, pues puede aparecer hasta en la mas mínima cosa, acción o momento.

Para muchas personas el sinónimo de amor podría ser eso que los llena de pasión, aquello que los hace levantarse cada mañana, como el hacer lo que te gusta, o trabajar en lo que toda tu vida soñaste. Tal vez para algunos otros podría ser el escuchar la voz de tu padres o de tus hermanos, e incluso el ladrido de aquel perro o gato que un día llegó a tu vida para quedarse. Puede aparecer en cada segundo que pasa, pues hasta para algunos, el amor puede ser sinónimo de la vida misma.

Sin embargo conforme ha pasado el tiempo, el concepto de amor se ha ido malbaratando, tanto que hasta cierto punto para muchas personas ya suena mas como un mito. La verdad no los culpo, porque hasta cierto punto como personas y como sociedad, nos hemos olvidado de apreciar realmente la esencia de ese sentimiento. Hemos optado por ir más lejos, más rápido y más cerrados sin percibir lo que tenemos a nuestro al rededor, sin darle el valor y el respeto que todo lo que tenemos cerca se merece, desde las personas hasta las virtudes, y se nos ha olvidado que hasta en la mas grande imperfección se puede encontrar amor.

Hablando en términos románticos creo que hemos caído en una prostitución del sentimiento y por ende, este se ha vuelto algo mas como una paradoja, porque como diría George Carlin “estos son los días de amores de una noche” donde aprendemos a vivir mas a prisa pero no a ser pacientes, y cuándo llega alguien que realmente vale la pena no lo llegamos a apreciar en su totalidad, y optamos por complicar las cosas y buscar mil peros y salir corriendo por la primera salida de emergencia que vemos, porque no nos queda claro que la felicidad y el amor no dependen de las circunstancias ni del momento, depende del corazón.

Pasa que cuando encontramos a alguien, las dudas y el miedo de ser lastimados llegan por todos lados y entonces nos rodeamos de un muro y preferimos tomar el papel de cabrones, comenzando un juego donde el sexo toma un papel importante y la finalidad (mas que conocer a la persona y ver si es la indicada) es llegar a una noche y ya, porque así al menos tenemos un poquito de seguridad de que no seremos nosotros los de los platos rotos, y mientras jugamos al rompecorazones, ni siquiera llegamos a ver si esa persona que mostró interés en nosotros pudo haber sido la correcta, aquella que daría su tiempo, su ser y un poquito mas por hacernos felices. Y por el otro lado, esa persona que suspiraba por nosotros, que se sonrojaba incluso al recibir un mensaje nuestro, abandona la cruzada…y así de simple algo que pudo haber sido tal vez la historia de amor mas grande de la tierra, desaparece.

Creo que la pregunta del millón no debería ser si realmente existe el amor o no,  debería ser si nos encontramos dispuestos a darle una oportunidad.